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RTICULO

ONICOFAGIA FRENTE A ESTÉTICA DENTAL

Autores
L. M. ILZARBE
Médico estomatólogo Investigador asociado al Instituto CEEI, Parque Tecnológico. Paterna. Valencia
A. RIPOLL
Licenciada en Psicología
Valencia
J. PEREZ-REYES
Médico odontólogo
Práctica privada. Valencia
M. ALGORA
Silicom dental, laboratorio de prótesis dental
Valencia

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PRESENTACIÓN DE UN NUEVO MÉTODO PARA EL TRATAMIENTO DE LA ONICOFAGIA.

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     ANTES                    Y               DESPUES

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ESUMEN a a


Existe un gran interés por parte de dentistas y pacientes ante el aspecto estético de la dentición.

La onicofagia o mordisqueo de uñas es un hábito patológico muy extendido en infancia y edad juvenil que influye negativamente en estéticas dental y bucal.

La continua y reiterativa manía ocasiona desgaste y astillamiento prematuro de los incisivos centrales superiores, dientes de enorme repercusión en la buena apariencia de la sonrisa.

Los microtraumatismos que el mordisqueo ocasiona en las mucosas labiales hacen que la patología infecciosa (herpes, labios cortados, aftas,...) sea más frecuente en estos pacientes.

Así mismo, la estética de las manos se ve mermada por la presencia de uñas escasas e irregulares.

La onicofagia constituye una preocupación para los padres de niños y adolescentes.

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FIGURA 1.- Imagen típica de unos dedos de mordedor
de uñas con alteración de tejidos periungueales

La psicología moderna emplea técnicas de modificación de conducta para el tratamiento de la onicofagia.

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FIGURA 1 bis.- Abrasión de incisivos centrales
superiores por el mordisqueo continuado con
alteración de la estética de la sonrisa

El conductismo es una corriente de la psicología científica que centra su atención en el estudio del binomio estímulo-respuesta siendo la conducta el objeto de estudio y la observación el método experimental.

Presentaremos en este trabajo un nuevo método de enfoque odontológico como apoyo a la terapéutica psicológica conductual, de fácil aplicación por el odontólogo generalista, que resuelve con efectividad en un corto espacio de tiempo el problema de la onicofagia y evita la progresión de sus indeseadas y múltiples alteraciones psicológicas, infecciosas y estéticas.

Palabras clave

Onicofagia; mordedura de uñas; estética dental; infección oral; herpes; padrastro; terapia conductual; conductismo; ansiedad; hábito patológico; nuevas terapéuticas; succión del pulgar.

I

ntroducción a a

La onicofagia, del griego onyx – uña – y phagein – comer -, se define como una costumbre de “comerse o roerse” las uñas con los dientes, pudiendo provocar heridas en dedos, labios y encías así como el desarrollo de diversas infecciones. Representa a veces una costumbre viciosa contraída desde pequeño y en otras ocasiones es sintomática de una afección neuropática ref. 5.

La succión de dedos y la mordedura de uñas son ejemplos cotidianos y comunes de hábitos pautados de desarrollo. Suelen considerarse reacciones automáticas que pueden manifestarse en momentos de estrés, frustración, fatiga o aburrimiento (fig. 1).

La mordedura de uñas coincide habitualmente con la succión de los dedos de modo que aquella sucede a esta en el tiempo. Generalmente los afectados se muerden todas la uñas (Kaplan y Sadock. ref. 6).

La incidencia de la onicofagia es excepcionalmente elevada. Hay igualdad respecto a sexos aunque las mujeres parecen más preocupadas por el problema estético por lo que buscan ayuda en mayor número que los hombres. Las encuestas muestran que cerca del 45% de los niños durante la pubertad, alrededor del 25% de los estudiantes universitarios y más o menos el 10% de los adultos mayores de 35 años se muerden las uñas compulsivamente (Azrin y Nunn ref. 2).

La génesis de la mordedura de uñas asume que la mayoría de los afectados presentan la consecuencia de un comportamiento que no se extinguió convenientemente en su momento a los dos o tres años, cuando el niño se chupaba el dedo (Carrobles J.A ref. 4 ).

Autores como Meneghello consideran que la onicofagia, a diferencia de la succión del pulgar, puede ser indicadora de algún conflicto emocional que debe alertar al médico ref. 9. Hay un aumento constante en la prevalencia de la mordedura de uñas en los niños hasta los 12 años. Hacia el final de la adolescencia quizá el 25% siguen mordiéndose las uñas. Una minoría de personas siguen estando aquejadas por este hábito a lo largo de toda su vida.

La onicofagia en las formas agudas puede dañar el lecho ungueal y la matriz. También puede complicarse con verrugas periungueales y padrastros. Infecciones bacterianas y víricas en labios y mucosa oral así como alteraciones de la estética de los dientes, por abrasión, erosión, astillamiento y malposición, están presentes.

En cuanto al tratamiento es esencial que el sujeto esté dispuesto a abandonar el mordisqueo.

Es típico el cuadro en la consulta de psicólogos y psiquiatras de la paciente mordedora de uñas que siente aversión por lo antiestético de sus manos y que ha intentado en repetidas ocasiones abandonar el vicio sin lograrlo, acudiendo a todo tipo de terapias: unturas amargas, ansiolíticos,...

Cuando se da una enfermedad emocional obvia, el terapeuta debe atender estreses vitales urgentes y apremiantes ref. 6.

El conductismo es una corriente de la psicología científica que centra su atención en el estudio del binomio estímulo-respuesta. Pretende una psicología como ciencia objetiva, siendo la conducta el objeto de estudio y la observación el método experimental ref. 13 .

Watson establece las bases teóricas de los planteamientos conductistas esbozando técnicas de tratamiento. Posteriormente otros autores han desarrollado el método práctico (Dr. V.J. Rubio. Dpt. Psicología Biológica y de la Salud. Universidad Autónoma de Madrid
ref. internet 2).

La terapia de modificación de conducta ha sido utilizada ampliamente en el tratamiento de la onicofagia y es considerada la técnica más exitosa hasta el momento. Bayés ref. 3 le adjudica una tasa de éxito entre 80 y 85%.Anteriormente ha sido utilizada la farmacoterapia, terapias aversivas, autodominio, prácticas negativas,... (Azrin y Nunn ref. 2).
Tratamientos comúnmente conocidos han sido empleados: impregnación de los dedos con sustancias amargas, capuchones de dedos, entablillamiento del pulgar o del codo,.... ref. internet 3

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ateriales y métodos a a

El tratamiento propuesto está diseñado para la colaboración entre el psicoterapeuta y el odontólogo. El primero pondrá en marcha, tras el análisis de las causas que han llevado al hábito onicofágico, la terapia de modificación de conducta. El odontólogo fabricará el dispositivo que describimos y lo controlará en visitas sucesivas. La comunicación entre psicólogo y dentista será fluida a lo largo del proceso. Es esencial que el sujeto esté dispuesto a abandonar el mordisqueo.

Tomaremos unas medidas de alginato de los maxilares del paciente. En taller con una plancha rígida termoplástica de 0.8 mm. fabricaremos un molde del maxilar superior.

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FIGURA 2.- Férula sobre modelo.
Totalmente escotada por mesial y distal

Se recorta la plancha hacia mesial desde primer premolar de un lado a primer premolar del cuadrante opuesto. Distalmente liberaremos a partir de los primeros molares (figs. 2, 3).

Obtendremos finalmente una férula parcial de levantamiento de mordida que cubrirá premolares y primeros molares de ambas hemiarcadas. Preservaremos el arbotante palatino para dar solidez al conjunto.

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FIGURA 3.- La férula anterior en visión lateral.
Cubrimos premolares y primer molar

Una vez colocada la férula en boca del paciente, queda una mordida abierta anterior que dificulta totalmente el but a but con lo que la acción de morder uñas es totalmente impedida (figs. 4, 5, 6, 7).

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FIGURA 4.- Férula en boca: se aprecia el levantamiento
de la mordida impidiendo el but a but del grupo anterior.
Obsérvese la pérdida de esmalte en el incisivo central
por el contínuo microtraumatismo al mordisquear.

En nuestra experiencia el aparato diseñado no estorba la comunicación normal de los pacientes. Esto constituye un avance importante pues anteriores procedimientos (capuchones de dedos, entablillamiento del codo,...) son incompatibles con la relación social, cuestión fundamental como causa de fracaso terapéutico.

El uso es continuado, incluso en horas de sueño, únicamente quitándolo para comer.

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FIGURA 5.- Férula en boca. Vista frontal.
mordida abierta anterior que impide el mordisqueo.
Para apreciar las zonas de desgaste y abrasión en incisivos.

No hemos observado alteración oclusal ni signos de disfunción temporo-mandibular hasta el momento en el curso de los casos tratados, dado la brevedad del uso de la placa con el método que proponemos  (3 a 4 semanas). No obstante, un estudio estadístico será necesario.

Pensamos que de afectar ocasionalmente la oclusión céntrica los cambios serán livianos, solucionables con un mínimo equilibrado anterior y posterior al tratamiento.

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FIGURA 6.- Visión lateral del mordisqueo.
El but a but produce la sección ungueal.

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FIGURA 7.- La foto anterior pero con la férula en boca.
Es imposible el mordisqueo.

Hay que advertir, para mantener la moral del sujeto, que tras el cese del hábito las uñas y tejidos periungueales deben restablecer su condición normal paulatinamente. Los tejidos mortificados durante años requieren un tiempo mínimo para ofrecer una morfología sana.

A las 8 semanas hay una buena apariencia pero las uñas son todavía blandas.

Normalmente se da el alta a las catorce semanas cuestión que hay que hacer observar a los pacientes para que tomen conciencia del hecho y no pierdan su decisión (fig. 8).

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FIGURA 8.- Al mes de instaurada la terapéutica.
La uña ha crecido, los tejidos periungueales han sanado.
Compara con figura 1.

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esultados a a
  • Se trata de una serie de ensayos experimentales sin valor estadístico.
  • Hemos manejado varios casos con resultados positivos.
  • El método exige la colaboración estrecha entre dentista y psicoterapeuta.
  • Lo casos tratados se corresponden con recidivas por fracaso de terapias anteriores.
  • La mejoría es significativa desde las primeras sesiones tanto objetiva como subjetivamente (los pacientes salen reforzados psicológicamente al lograr vencer el vicio).
  • Efectos colaterales no han sido observados.

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onclusiones a a
  • La onicofagia es un hábito patológico con gran prevalencia en infancia y juventud.
  • La incidencia en estética dental y manual es evidente.
  • Conseguimos mediante un sencillo procedimiento un apoyo importante para la terapia conductual.
  • Nuestro aditamento no dificulta la relación social de los pacientes haciendo posible un tratamiento continuado sin perjuicio de dicha relación.
  • Se trata de un método económico para los pacientes.
  • Supone una nueva arma terapéutica para el odontólogo general, lo que redundará en beneficios para el consultorio.
  • La técnica de aplicación es de fácil asimilación por auxiliares e higienistas.
  • Tratamos en este trabajo la presentación de una propuesta experimental para el tratamiento de la onicofagia que deberá ser ampliada en posteriores
    estudios de investigación.

B

ibliografía a a

1. Allen,-Kenneth-W. Chronic nailbiting: A controlled comparison of competing response and mild aversion treatments. Behaviour-Research-and-Therapy. 1996 Mar; Vol 34(3): 269-272

2. Azrin N., Nunn G. Tratamiento de hábitos nerviosos. Editorial Martínez Roca, s.a. 1977 Gran Vía 774. 08013 Barcelona. España.

3. Bayés R., Riba M.D. Descripció, aplicació práctica y resultats de la técnica d´Azrin i Nunn per a la modificació d´hàbits nerviosos. Quaderns de Psicologia, 1986 7(2), 55-59.

4. Carrobles J.A. Análisis y modificación de conducta II: Aplicaciones clínicas. Universidad Nacional de Educación a Distancia. 1996. Impresa, s.a. Herreros 42. Políg. Ind. Los Ángeles. Getafe. Madrid.

5. Diccionario terminológico de Ciencias Médicas. 12ª edición. Masson-Salvat. 1984. Muntaner 262. Barcelona. España.

6. Kaplan H.I.; Sadock, B.J. Tratado de Psiquiatría. 2ª Edición. Ediciones Científicas y Técnicas. Masson-Salvat. 1992 Avda. Príncipe de Asturias 20 Barcelona. España. pp. 1844-5.

7. Long,-Ethan-S.; Miltenberger,-Raymond-G. A review of behavioural and pharmacological treatments for habit disorders in individuals with mental retardation. Journal-of-Behavior-Therapy-and-Experimental-Psychiatry.
1998 Jun; Vol 29(2): 143-156

8. Meichenbaum D. Self-instructional strategy training: A cognitive prosthesis for the aged. Human Development. 1980 17: 83-88.

9. Meneghello J. Pediatría. Publicaciones técnicas Mediterráneo. 4ª edición. 1992. Avda. Eliodoro Yáñez 2541, Santiago. Chile.

10. Peterson,-Alan-A.; Campise,-Rick-L.; Azrin,-Nathan-H. Behavioral and pharmacological treatments for tic and habit disorders: A review. Journal-of-Developmental-and-Behavioral-Pediatrics. 1994 Dec; Vol 15(6): 430-441

11. Ribes E. Técnicas de modificación de conducta. Su aplicación al retardo en el desarrollo. México. Trillas. 1976.

12. Ruiz Lara y cols. Nuevo diccionario médico. Ed. Teide 2ª edición. 1988. Viladomat 291. Barcelona. España.

13. Watson JB. John B. Watson remembered: an interview with James B. Watson.J Hist Behav Sci 1987 Apr;23(2):137-52

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eferencias en Internet a a

ref. internet 2.

http://www.uam.es/
Dr. V.J. Rubio. Dpt. Psicología Biológica y de la Salud. Universidad Autónoma de Madrid

ref. internet 3.

http://www.uji.es/
Dra. Cristina Botella Arbona. Dpt. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Facultad de Ciencias Humanas y Sociales. Campus de Borriol. Aptdo. correos 224, 12080 Castellón (SPAIN)

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orrespondencia a:   a
a Luis María ILZARBE
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Actualizado el jueves 15 de enero de 2004